16 minutos es lo que necesitó el Mallorca para finiquitar una eliminatoria, que ya venía bastante encarrilada con el 3-1 de la ida. Dos meritorias jugadas colectivas que definió perfectamente Emilio Nsue. Ya lo avisé hace unas jornadas, y de momento el internacional sub 21 desde su nueva posición de extremo sigue creciendo. Hoy anotó dos goles de buen llegador y de buen delantero, aunque ahora su carrera haya pasado a desempeñarse en la banda. Si ya el 0-1 resultaba prácticamente definitivo, el 0-2 que hacía necesitar a los asturianos de 5 goles resultaba irrecuperable y el Mallorca decidió dejarse llevar a que pasase el tiempo sin problemas.
El Mallorca apostó por el once habitual de fuera de casa, y con varias caras titulares del último encuentro (Martí. Joao Victor, Nsue, Pereira, Webó y Cendrós). Era evidente que no había ganas de complicarse y la salida era decisiva. Y resultó. Junto a estos jugadores se alineó Sergio Tejera, un chico catalán que recaló en el Mallorca B hace dos años procedente del Chelsea. Evidentemente con Manzano fue completamente ignorado, con Laudrup, sin embargo debutó la semana pasada en 1ª y hoy saboreaba la titularidad. Su partido fue muy completo, exhibiendo calidad, probando lo que son las entradas que se dan en la máxima categoría y mostró su capacidad y lo que puede aportar a este equipo. Preciado, que soñaba con dar la vuelta a la eliminatoria, se encontró con los dos goles y poco pudo hacer para enmendarlo. Ni siquiera cuando Bilic de penalty recortó diferencias. Hay que hacerselo mirar. Son 6 penaltys en contra en 12 partidos oficiales, y realmente, discutibles pocos, pero absurdos casí todos. Hoy de nuevo Kevin por una mano completamente evitable. Y así van 6... y por supuesto, han entrado los 6. Aunque los jugadores del Sporting corriesen a por el balón, el 1-2 seguía siendo demasiado.
Así se llegó el descanso. En el intermedio Laudrup dio entrada a De Guzman retirando a Pereira y probó a Tejera en la banda. El Mallorca dispuso ocasiones, el Sporting alguna otra pero el partido pareció convertirse más en un encuentro de pretemporada en el que probar cosas. Desde un portero sacando un fuera de juego dándole un pelotazo a un contrario, a pases sin demasiada intención, ver un rato a Pina o incluso el experimento de ver a Ayoze de extremo. Todo con tal de que avanzasen los minutos. Webó se peleó con la defensa sportinguista, los astures estrellaron dos balones en los postes, pero todo estaba finiquitado desde hacía mucho. Ni siquiera el gol de Juan Muñiz en el 70 puso nervioso a los baleares ni envalentonó a los gijoneses. Esto caminaba hacia el 2-2 y en el fondo, ¿para que más? Era suficiente para pasar ronda.
Al final, partido sin complicaciones que permitió probar cosas y marcharse satisfecho. El Mallorca sigue vivo en la Copa y ahora a esperar rival...



