Delibasic ha sido un jugador del que se ha hablado mucho en
Mallorca desde su llegada en el mercado de invierno de la temporada 2003-04. Llegó a un
Mallorca, que como casi siempre peleaba por no descender. Salvo la presencia de
Etoo y un
veterano Nadal, la plantilla era una de las más pobres desde el ascenso a Primera (unos pésimos
Nené y
Colsa,
Poli,
Nagore,
Lussenhoff, etc...), y encima con el equipo disputando la
UEFA. Solo la presencia de esos dos jugadores, la dirección de Luis Aragonés que como siempre cuajó un final de Liga espectacular (5 victorias consecutivas en las 5 últimas jornadas), y momentos de inspiración de gente como
Correa (aunque luego dio positivo), el holandés
Bruggink,
Perera, Campano,
Pereyra o un
Ramis que empezó a hacerse un hueco en Primera lograron que al final el
Mallorca fuese el undécimo a final de Liga.
En Enero, para reforzar el equipo que marchaba bastante dubitativo, llegaron el mencionado
Pereyra,
Edu Moya,
Finidi y
Delibasic. Su
debut no pudo ser mejor, en un encuentro en la
Romareda,
debutó marcando, dando un pase de gol y consiguiendo una importante victoria por 1-3. Parecía que el delantero montenegrino era un acierto, fuerte, poderoso en el remate de cabeza, buen manejo del balón, un 9 a la antigua usanza y de tan solo 22 años. Al final de Liga, en esa media vuelta anotó 4 tantos. La temporada siguiente, con nuevos inquilinos en el banquillo como Floro y luego
Cúper,
Delibasic no empieza de titular, y pese a hacer tres goles, la llegada en Enero de otro delantero, el japonés
Okubo hacen que se marche cedido al
Benfica, que ese año conseguiría el titulo en Portugal pero la presencia de
Delibasic sería testimonial.
Al no tener minutos en el
Benfica, y continuando
Cúper en el
Mallorca, encontró destino en el
Sporting de Braga (equipo del que el
Mallorca logró el
fichaje de
Nunes, y cedió al
mozambiqueño Paito) donde mejoró sus registros. Esto motivó a
Serra Ferrer, a incorporarlo a su aventura en el
AEK de
Atenas, que además de querer erigirse como alternativa a
Olympiakos y
Panathinaikos en la Liga griega disputaba la
Champions. Pero nuevamente,
Delibasic no termina de convencer y en Enero se le da de baja la ficha, por lo que, de nuevo, encuentra destino en el
Beira Mar de Portugal.
Tras esa nueva experiencia portuguesa, vuelve a hacer la
pretemporada con el
Mallorca, y de nuevo es descartado por Manzano. Esta vez, en vez de Portugal, encuentra acomodo en la Segunda División española, en la Real Sociedad, que pretende regresar a Primera. Pese a lo convulso de la situación del equipo donostiarra, con cambio de presidentes, de entrenador y alejado del ascenso, es titular
practicamente toda la temporada y anota 6 goles. De nuevo, a falta de una temporada, le tocaría regresar al
Mallorca, pero por fin, se le concede la carta de libertad, ya que no entraba en los planes de
Gregorio Manzano, y es el Hércules el que está atento a su
fichaje. En su primer año anota 11 goles, y esta temporada también ha empezado con buenos registros.
Y por fin, tras unas desavenencias con la Federación Montenegrina y una renuncia a la Selección, sin haber llegado a debutar,
Delibasic cedía y por fin esta fin de semana aceptaba vestirse la camiseta de la
ex república yugoslava, y no podía empezar mejor, saliendo desde el banquillo y
anotando el gol de la victoria ante la Georgia de
Héctor Cúper (uno de tantos de los entrenadores bermellones que le descartó). Otro
debut con buen sabor de boca, mientras su equipo le echaba de menos y no lograba hacer goles en Las Palmas. Ya no es la joven promesa de 22 años, y tiene 28, pero
Delibasic, habiendo encontrado su sitio en Segunda todavía tiene cosas que decir en esto del fútbol.