
Gracias a un amigo mio de Barcelona, o más bien, a uno de sus compañeros de trabajo, he cogido un aprecio especial a
Artur Boruc,
guardameta polaco del
Celtic de
Glasgow. En muchos lados se le sitúa como un portero excelente, con unas condiciones altísimas. En otros ha primado, su afición al mundo de la noche, donde su presencia ya ha dejado de ser noticia. Incluso
Beenhakker decidió apartarle de la Selección un tiempo por estos motivos.
Pese a estas aficiones,
Boruc, también profesa unos convencimientos católicos muy elevados. Tanto, que en una ciudad como
Glasgow, donde
los dos equipos mantienen una rivalidad altísima, y su significación religiosa es muy marcada, el polaco decidió sumarse a estas
disputas cuando en un
derbi en Abril de 2008, con victoria de su equipo, decidió
enfundarse una camiseta con la leyenda "Dios bendiga al Papa" con foto de Juan Pablo
II.
El apodo de "portero Santo" ya sabía lo que era ser sancionado en este partido, por
santiguarse frente a la afición del
Rangers. En esa ocasión eligió otra manera de mostrar sus ideas.
De esta manera va a ser, en principio, la
Sección de Fútbol y Pasiones Políticas, recurriendo a historias, contando con la actualidad y
exponiéndolas sin tomar partido. Los que
queráis elogiar o criticar
disponéis de los comentarios.