Se me acumulan los post... y eso que yo no hablo de nuestros ilustres alevines y de nuestros ilustres veteranos, ambos subcampeones de España. Es cierto que mola y es gracioso... pero a mi los que me preocupan son los profesionales...
Y en este tiempo hemos presentado a nuestro primer fichaje. Un desconocido jugador israelí, Tomer Hemed, que procede del Macabbi Haifa y que debutó con su Selección en el último partido que disputó Israel hace apenas 3 semanas...Se trata de un delantero que ha explotado este último año y que según parece andaba tras de él, el Glasgow Ranger, se llegó a anunciar incluso su fichaje... hasta que, Dudu Aoaute, compañero de Selección medió y logró convencer para que recalará en el Mallorca. Hemed, aceptó y prefirió viajar a Palma con un compatriota que marchar a Escocia la gente le ha recibido con cariño y con esperanzas.
Y es que, el Mallorca, sin recursos, expoliado e intervenido, tiene que tirar de colegueo para lograr fichar. Es lo que hay. Ya sin posibilidades economicas, no se puede gastar en fichajes, ni mucho menos dedicarse a enriquecer a secretario técnico y representante-proveedor. Ahora hay que rastrear el mercado, dar con gente libre y a ver si se les puede convencer.
Así actuó Serra Ferrer. No sé quién sedujo a Jonathan de Guzman, mejor jugador de la pasada campaña. El caso es que el chico estaba libre y alguien le brindó la oportunidad de recalar en Mallorca y aceptó (guardándose su propio 20% de un futuro traspaso). Las dos mierdas brasileñas, Ratinho y Joao Victor, llegaron por el colegueo entre Serra y Rivaldo. Ratinho, de hecho, estuvo incluso a las ordenes de Serra en el AEK. El caso es que en enero estaba repatriado en Brasil y nadie habla ahora en verano de recuperarle. Y Cavenaghi... el jugador que hizo 8 jornadas ridículas, luego marcó 2 goles, volvió a hacer 5 partidos ridículos y se marchó en enero. No hizo nada, pero sirvió como arma arrojadiza para criticar a Laudrup. Tantos detractores acumuló el danés que se recurrió a cualquier cosa. Cavenaghi no hizo nada. Tenía pinta de buen delantero, y calidad, pero un equipo pequeño no puede vivir de un 9 de area que no toca el balón en ¡8 partidos!. Pero Cavenaghi en agosto, lo recibimos como un héroe. Y venía porque Germán Lux (y Guille Pereyra), con los que coincidió en River, le habían invitado a Mallorca y le animaron a venir por delante de otras ofertas.
Sin dinero, hay que recurrir al colegueo... veremos cuántos fichajes más acaban llegando así, porque es evidente que hacen falta.
